Aún duele
Duele tu partida. Nunca lo imaginé así. Mi fe ilusa y optimismo me cegaron, no pude darme cuenta de que estabas por partir. Algún día te veré y estarás caminando como antes, espero tengamos más plática porque tú y yo somos muy parecidos, mi viejito. QEPD
Mi diamante negro.
ResponderEliminar